Análisis – Rise of the Tomb Raider

Tras un año de su llegada a Xbox, y apenas unos meses de su lanzamiento en PC, Rise of the Tomb Raider aterriza en PlayStation 4.
Fue en 1996 cuando Lara Croft se presentó ante el mundo y, desde entonces, ha sufrido una constante transformación. Crystal Dynamics colocó un punto y aparte para la intrépida arqueóloga en el reboot de Tomb Raider, presentando un personaje muy diferente al que todos conocíamos.
Si la primera entrega de esta nueva era supuso el renacimiento de una superviviente, en esta segunda parte vemos a una Lara más adulta y madura coronarse como la cazatesoros y sobreviviente que es. No importa cuan duro sea el camino, o cuantos obstáculos se interpongan en él, nuestra heroína ha nacido para la aventura y, aunque a base de golpes y más golpes (y todavía más golpes), no hay nada que pueda socavar su determinación.

Rise of the Tomb Raider

Imagen: Square Enix

Rumbo a Siberia

Rise of the Tomb Raider comienza con una breve visita a Siria en forma de flashback, para encaminarnos después con la verdadera trama del videojuego. En este título nos sumergiremos en los aspectos más emocionales de nuestra aventurera y veremos un avance en el personaje a medida que la historia transcurre. Arrastrada por la necesidad de honrar a su difunto padre, Lara se embarca en la búsqueda de la Fuente Divina, un objeto que brinda una supuesta inmortalidad. Así mismo, durante su viaje se reunirá con personajes ya conocidos como Jonah, y otras nuevas apariciones como los miembros de la organización la Trinidad, su madrastra Anne o el valiente prisionero Jacob.

Como todo título de supervivencia que se preste, podremos jugar en una notable variedad de escenarios. Nos encontraremos con una montaña helada, frondosos bosques o siniestras ruinas, entre otros. Si bien no resultan extremadamente grandes, sus dimensiones son propicias para las actividades secundarias que ofrece el título. Cazar, recolectar o explorar son acciones de vital importancia en el juego, que pese a no tener una repercusión directa en el transcurso lineal de la trama, permiten fabricar o mejorar las armas y el equipo del personaje. Y es que la señorita Croft cuenta con un arsenal de lo más completo: un arco que puede disparar flechas venenosas, explosivas o incendiarias; pistolas, escopetas y rifles modificables; y objetos variados como explosivos o bombas de gas, que pueden sacarnos de un aprieto en más de una ocasión.

Esto podrá hacerse desde los campamentos que, de manera individual, se encuentran situados en un punto estratégico de cada escenario. En estas pequeñas construcciones habilitarán, también, el cambio de atuendo de Lara, el acceso a nuestro inventario o invertir la experiencia obtenida en mejorar las habilidades de la protagonista (en gran parte recicladas del título anterior), definiendo su estilo de lucha según las preferencias del jugador. Además, estará disponible la opción Viaje rápido, que nos permitirá viajar entre los campamentos que ya hayamos desbloqueado.

Las mencionadas habilidades se reparten en Matona, Cazadora y Supervivencia, que, por ejemplo, permitirán mejorar los parámetros de la velocidad de curación, aumentar el tiempo de tensado del arco o acceder a nuevos movimientos de ejecución.

Rise of the Tomb Raider

Imagen: Square Enix

Mucho más

En cuanto a la campaña principal, esta utiliza un falso formato de capítulos listados, de forma que tras superar la misión correspondiente, seremos guiados hacia la siguiente, y así consecutivamente hasta finalizar el juego. La jugabilidad estará determinada por la demostrada agilidad de nuestra aventurera para escalar o superar cualquier tipo de obstáculo, y la característica aparición de hordas de enemigos que deberemos eliminar al gusto de cada uno: con sigilo o, de una forma menos elegante, matando a todo individuo que se preste.

La historia principal no resulta especialmente larga, pero el amplio abanico de posibilidades a la hora de interaccionar con el entorno, así como las múltiples misiones secundarias, extenderán notablemente la duración del título.
Incursiones en tumbas opcionales plagadas de tesoros históricos, ayudar a habitantes del poblado o mejorar el nivel lingüístico de idiomas como el ruso o el griego mediante la observación de documentos o grabados en instalaciones soviéticas, aportan una mayor profundidad que completa el título magníficamente.
De igual forma, cada escenario ofrece una lista de retos exclusivos y opcionales, que igualmente, no hacen más que ampliar la lista de posibilidades alternativas a la campaña principal.

Como buen Tomb Raider, el camino estará constantemente obstaculizado con puzzles esperando a ser resueltos. Unos más sencillos y otros más elaborados, que requerirán de varias acciones para hallarles solución. Los encontraremos, en su forma más complicada, en las tumbas opcionales, donde habrá que prestar especial atención al entorno para encontrar la combinación correcta y así conseguir el preciado objeto que se esconde en su interior. A cambio recibiremos oro, diferentes materiales y útiles para la fabricación de nuestro equipo, y puntos de habilidad.

 

20º aniversario

En los meses posteriores al estreno inicial de Rise of the Tomb Raider han nacido varios DLC que se encuentran disponibles de forma gratuita en esta edición. En El despertar de la fría oscuridad lucharemos contra escalofriantes zombies a la vez que intentamos desactivar varias torres y La Bruja Baba Yaga nos sumerge en una breve historia plagada de alucinaciones y un misterio que resolver. Por otro lado el modo Aguante nos pone al límite obligándonos a cumplir misiones mientras buscamos recursos y alimento.

Como uno de los grandes añadidos de esta edición, está la Mansión Croft, que ofrece dos posibilidades: explorar el edificio e investigar el pasado de los padres de Lara u enfrentarnos a hordas de no muertos. Además, se ha incorporado la compatibilidad con PlayStation VR para ambos modos, lo que puede volver la experiencia realmente interesante.
Por último, existe el modo Supervivencia cooperativa en que podremos jugar con un amigo bajo la piel de Lara Croft o Nadia (personaje del DLC de La Bruja Baba Yaga).

Rise of the Tomb Raider

Imagen: Square Enix

Un imprescindible

En conjunto nos encontramos con un imprescindible para todo fan de la valiente arqueóloga. Si Rise of the Tomb Raider ya era un título que cumplía sobradamente, las horas añadidas de la mano de los DLC lo convierten en una experiencia increíble.
Las amplias posibilidades de armamento y mecánicas de juego resultan en una jugabilidad muy fluida y agradecida. Los escenarios hacen gala de un cuidados detalles y son realmente vistosos para el ojo. Además contamos con enormes posibilidades de personalización que derivan, en gran parte, del amplio armario de atuendos que incorpora esta edición. Lara ya no viste de camiseta, podemos vestirla a nuestro gusto e, incluso, están disponibles trajes recuperados de las entregas más emblemáticas de esta mítica franquicia.

a historia principal presume de la profundidad que otros títulos carecen. El arco de transformación que sufre el personaje principal es, a simple vista, palpable y la banda sonora acompaña cada momento, cada situación y cada escenario integrándose de forma espléndida como un elemento unificador del videojuego.

A pesar de que en los niveles de dificultad más baja el juego puede resultar demasiado fácil, convirtiéndose Lara en una auténtica e imparable máquina de matar, quienes se decidan por los niveles superiores  sí encontrarán un desafío.

Sin duda, estamos ante un título que se hace querer y dejará muy buen sabor de boca, y largas horas de juego, a todo aquel que se preste a darle una oportunidad.

Artículo para Legión de Jugadores

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